sábado, marzo 2, 2019
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7 Cosas que Callamos los Solteros

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Que chula la soltería, ¿no? La libertad de hacer o decir lo que quieras, de disponer de tu tiempo como deseas sin estar sujeto a los planes o cambios hormonales de otra persona ¡Qué bello!

Y sé que muchos leen estas líneas y piensan, que errada esta esa idea de que quien tiene pareja no tiene libertad o no puede elegir qué hacer con su tiempo. Y puede que tengan razón, pero seamos honestos. Cuando la cosa es de dos, hay cosas que por más que queramos ya no podremos hacer a nuestro antojo.

Pero bueno, eso no es de lo que les voy hablar. Lo que quiero expresar en esta ocasión es algo mucho más interesante. Se trata de cosas, que nosotros los solteros callamos.

A la gente con pareja les encanta hablar de cuan hermosa es la vida en pareja y de lo mucho que se disfrutan las cosas entre dos (o cuatro dependiendo que tipo de relación usted lleve). Les fascina restregarle a los solteros lo bien que  se pasa la vida cuando vas de la mano con quien amas.

A los solteros, por nuestra parte, nos enorgullece mucho decir a boca llena lo bien que se siente estar de fiesta, irse de viaje y vivir sin planear, porque eres solo tú no tienes que  esperar a que la otra persona esté disponible para poder hacer o lograr algo. Pero detrás de ese orgullo que sentimos de estar solos hay muchas cosas que no se dicen, o que mejor dicho se ocultan.

A continuación, 7 cosas que callamos los solteros:

1.- Es muy chulo estar soltera, hasta que tienes que ponerte un vestido que lleva el zipper detrás. (se que te reíste porque es verdad). Y si eres soltera pero vives con alguna amiga o familiar, te toca salir por la sala muy producida de taco y todo  diciendo “fulana ven pa’ que me suba e’te zipe”. Y si eres hombre, puede que sea más fácil en cuestiones de ropa pero desde que te da una gripecita hay que llamar a la Madre y poner esa señora a coger una guagua en muchos casos para que venga atender su muchachito.

2.- Todo es fiesta y alegría hasta que tus amigos se inventan una juntadera en pareja. Y tú que eres el o la  soltera del grupo quedas fuera, entonces te lanzan la  famosa “pero puedes ir porque vamos a estar nosotros que somos tus amigos y no te vamos a hacer sentir incomoda/o”. ¿Y adivinen lo primero que hacen desde que llegas a la fiesta? Dejarte solo/a en una esquina como la o el pariguayo que eres. Y uno se queda callado en su esquinita fingiendo felicidad.

3.- A los que nos fascina decir “a mi me gusta estar solo” “yo disfruto la soledad” “me encanta estar conmigo misma/a” ¿Tu estas seguro? O sea pregúntatelo a ti mismo varias veces y responde si es verdad. Porque los que decimos así somos los primeros que nos vamos en llanto desde que vamos a una Boda o nos quedamos solos en casa, acompañados únicamente por el sonido de la brisa y a veces de una pareja de vecinos escandalosos que no pueden tener sexo sin que lo sepa el barrio. Y ahí es donde cuestionas ese “a mi encanta la soledad”

4.-El dinero. Qué cosa que la gente casada o con pareja entiende que el que no tiene pareja es rico. O sea que el que no tiene pareja no coge fiao, ni tiene tarjetas de crédito parece. En los baby shower, en las bodas, en los angelitos y en todo al soltero quieren pegarle el regalo más caro. Eso es algo que uno como soltero no lo menciona, pero vaya que molesta bastante.

5.- La música. A usted persona con pareja, no porque yo no tenga, quiere decir que si escucho una canción triste estoy amargada. Puede ser que me guste mucho esa canción, simplemente. Siempre se tiene la idea de que si estas soltero s tomando alcohol y escuchando música estas triste. Pues no. Existen personas que hacen eso porque les gusta y ya.

6.- Los amigos. No porque se esté soltero significa que todas las personas con las que se hable o sostenga una amistad uno se  las está  tirando o se las quiera tirar. Sería bueno que los amigos con pareja dejaran esa costumbre inquisitiva de ver a un soltero o soltera conversar con alguien y de una vez lanzarles el “oye pero se ve muy bien el, ¿porque no salen?” eso es muy incomodo.

7.-La verdad es que estar soltero no es nada, a menos que seas dominicano/a y tengas más de 25 anos. Porque según la sociedad ya para esa edad deberías por lo menos tener una relación seria con vistas a casarte.  Y esa es otra cosa que como solteros, muchos callamos. No todo el mundo se siente ready para tener pareja a esa edad y con honestidad eso hay que aplaudirlo porque si a esa edad estas soltero porque entiendes que no estás listo para tener pareja, quiere decir que no eres egoísta y no quieres hacer a nadie perder su tiempo contigo.

Yo lo que entiendo es que cada etapa de la vida debe ser disfrutada. Soltero o con pareja. He notado que estamos malgastando mucho tiempo en cumplir con estándares sociales que al final fueron impuestos por personas que no van a vivir tu vida por ti.

Si estas soltero está bien, si tienes pareja también está bien. Es la elección de cada quien. Ahora si les digo, para tener pareja y vivir sin paz o en constante conflicto. Llenos de inseguridades.  Es mejor estar soltero (inserta emoji de la muñequita bailando).

Conozcan bien a la persona con quien quieren estar primero, y aun mas importante conózcanse bien a sí mismos y todo va fluir. Y recuerden que todo lo que leen aquí es una opinión. Todo es cuestión de perspectiva amigos virtuales.

Perla Vásquez

Soltera empedernida, fomentadora de la ingesta del pica pollo y la Paz Mundial.

 

LIBRE.

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Libre…

Porque le permito a mi alma que grite cuando le plazca.

Porque dejo que sea el viento quien me peine.

Porque ni un sostén va poder encarcelar toda esta naturaleza que me hace ser mujer.

Porque no le como mierda a machitos malcriados, paridos por una sociedad podrida que se rehúsa  a verme de pie.

Porque vibro con quien quiera, no con quien se me imponga.

¡Libre Carajo!

Porque así me quiso Eva.

Porque así me pario la vida, porque así lo quieren mis piernas.

Libre de toda Libertad, Libre de toda opresión, Libre de toda atadura, Libre en su totalidad de todas las cadenas que alguna vez me intentaron hacerme prisionera.

Libre para  amar y ser amada y amarme yo misma de nuevo.

Libre porque es mi naturaleza, porque no me permito presa.

Libre pa’ joder al que le duela.

Libre, Libre, Libre, Libre y Plena.

 

Solo.

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Enciende el cigarrillo y se sienta al borde de la cama…

Inhala el humo, cierra los ojos, exhala. Un día más sin ella. Otra noche en la que buscando su sabor en cualquier par de lindos labios termina decepcionado, frustrado y con el corazón mas roto que el día anterior. Se pregunta así mismo como lo soporta, como es que todavía sus pies son capaces de caminar en las mañanas, como es que su tonto e idiota corazón tiene la gallardía de creer que va a encontrar en cualquier otra ese olor tan único que solo ella podía emanar.

Amanece…

Otra vez enciende un cigarrillo, esta vez lo acompaña de  un café y lo comparte con esa impostora que tan ilusa penetró en su cama. Engañada por su tan bien usado vocabulario  e idealizando un caballero en armadura que no es más que un desvalido corazón con patas. Él le sonríe, y la elogia con el típico “que linda te ves en las mañanas” pero  en su interior el sabe que le miente, pues solo su amada podía lucir tan  hermosa al amanecer. Ella por su parte, en su interior sabe  que el miente, pero le da una sonrisa devuelta mientras da un sorbo a su café.

Se despiden…

El la besa con ternura, pretendiendo que le importa y a su vez siendo cortés. Ella le abraza y se despide con tristeza, porque cada parte de su ser sabe que no lo volverá a ver pero no hay nada que pueda hacer.

Pasan los días…

El repite la misma historia una y otra vez. Se maldice ante el espejo, porque sabe que es su culpa. Sabe que no va encontrarla en ninguna otra, pero no para de buscarla, es consciente de que lo que tuvo jamás va a volver. Aunque  no pierde la esperanza de verla por casualidad  en una de esas noches. Su cuerpo está cansado y su corazón abatido, ya no soporta más decepciones. Ya no aguanta una partida mas de ese juego donde primero se emociona y luego ve la realidad, su corazón esta tan cansado de bombear con tanto ahínco para al final quedarse con nada. Eso es triste y él lo sabe, pero no termina de aceptar que se marchó.

Enciende el cigarrillo y se sienta al borde de la cama…

Amanece y está solo. Solo del todo, solo de la nada. Solo con sus reproches. Solo con la culpa. Solo con sus recuerdos. Solo… tan solo que ya no lo soporta. Pero se levanta, quiere buscarla pero sabe que sus esfuerzos serán en vano. Quisiera tenerla y abrazarla, pero sabe que eso ya es imposible porque la asesino, mató toda esperanza de que ella se quedara o de que volviera. Y se siente aun mas solo porque sabe que es su propia culpa, y es la culpa misma que lo mata, que no lo deja continuar, que lo hacen perseguir cada noche a cualquiera que parezca que puede darle lo que Ella jamás le volverá  a entregar.

5 Tipos de Supervisores en los Call Centers.

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Los Call Centers compadre… Para los que van a leer este post y no saben mucho o nada de la industria ir a http://permava.com/?s=call+centers  luego de leer ese post entonces vengan a leer este para que tengan una idea del ambiente.

Los que trabajan en la  industria saben lo folklórico que puede llegar a ser este ambiente y la infinidad de tipos de personalidades  con las que uno se encuentra. También sabemos de la eterna rivalidad entre los llamados “Agentes” que son, por decirlo de una manera quienes llevan acabo la producción, y los “supervisores o Team Leads (lideres de grupo)”

A continuación van a leer lo que para mí son “Los 5 tipos de Supervisores que tienen los Call Centers” en RD.

1.- El Bonitillo.

Es el tipo de supervisor que es primo, amigo o lo que sea de alguien con cierta posición de peso en el Call Center donde labora. El pana no sabe ni donde está parado, no sabe siquiera nada del proyecto o proceso donde lo pusieron a supervisar. Por lo general siempre viste de camisas con colores un poco femeninos, muy ajustadas porque va al Gym y tiene buen cuerpo. Su repuesta a cualquier pregunta que le hagan sus agentes es “eso está en el manual” o “pregúntale a fulano que tuvo un caso así en estos días” o cualquier frase que lo ayude para no responder tu pregunta porque la verdad es que no sabe nada de nada. (Puedo verlos riéndose e identificando los bonitillos de sus Call Centers)

2.- El Buena Gente.

Este me da pena, si, porque siempre le echan la culpa de todo lo malo que pasa en el proyecto. Casi siempre terminan cancelados o los mueven a otra área por falta de temple. Los agentes lo cogen de relajo, y le hacen más cuentos que García Márquez a la hora de faltar a trabajar. Por buena gente su proyecto casi siempre tiene métricas bajitas. Es el mismo que para amonestarte te dice que él no quiere hacer eso, que si fuera por el no te da esa vaina.

3.- La Chapi Supervisora.

Son descaradas. Llegan siendo agentes, se sonríen con todo el vivo que tenga pene en el Call Center y que tenga un puesto que las pueda ayudar a subir. Casi siempre tienen un carajito que no sale de una licencia. Hacen lo que sea para escalar y cuando finalmente escalan, no es raro escucharlas decir “porque ustedes cree  que este puesto me lo dieron por linda”. Guess What amiguita? fue por tu gran trasero. Tienen su grupito de agentes que le hacen el coro y la tapan cuando se van a comer por 2 horas y son súper panas de las de Recursos Humanos. Son chismosas y su deporte favorito es pasársela diciendo que “a fulano le cogió conmigo”

4.-  TuuUh ReaAl SuPerRViiSoOr ViiP CoOtiiZeh

El sobreviviente a las aguas negras. Es el chico del barrio que hizo un curso de inglés y se ha superado o en su defecto vivía en EE UU. En su barrio él es lo más duro porque sabe inglés y además es supervisor, por consiguiente el cree que es lo más duro del Call Center también. Estos por lo general son muy fajadores y si el jefe le dice que tiene que ponerse de cabeza en su cubículo lo hace sin preguntar porque entiende que está ahí para hacer lo que le digan. Se pone tenis con pantalones de tela fina y los viernes se da el real flow. Pone la boca de lao para  hablar porque él esta bueno y se deja chapiar de una tal Katherine, que es su agente y no le gusta trabajar y le chapea cosas como Mcdonalds y Wendy’s.

5.- El Dementor A.K.A El Chupa Alegría.

Este individuo no se conforma con ser infeliz el mismo, sino que también tiene que asegurarse que ninguno de sus agentes lo sea. No cantes, o sonrías, o seas feliz en lo absoluto porque ese día que el se va encargar de Chuparte la Alegría con lo que sea. Te va amonestar hasta por respirar, o te va llamar la atención por esa vez en el 2011 cuando llegaste tarde. Te va molestar con lo que sea. Este pana es el más lambón de todos los lambones. Tan lambón que a quienes les lambe les va a molestar su nivel de lambonismo. Chivato por excelencia. No le gustan las fiestas y ningún tipo de actividad que implique que los empleados sean felices, que se lleve a cabo en la empresa. TODO LE MOLESTA, TODO. Se queja todos los días de lo miserable que es por trabajar en ese lugar donde nadie es lo suficientemente bueno o está a su nivel,  pero tampoco renuncia. Su logro más grande en la vida ha sido ser supervisor en ese sitio pero él cree que merece ser Presidente de la empresa o algo así, solo porque si. Casi siempre obtienen la posición porque no había más opciones en el grupo o por lambón. (Estuve a punto de escribir un nombre).

Si eres supervisor y te sientes identificado con alguno de los párrafos de este post, hazle un favor a tu empresa y a tus agentes, cambia o renuncia, Gracias. Y si eres agente y te estás riendo porque has tenido supervisores así, ríete mucho porque voy hacer otro post con los tipos de agentes y ahí no te vas a reír tanto.

No espero que les guste, pero si lo hacen, compartan el link. Gracias 🙂

Generación del Falso Amor.

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Read on it.

El Amor… todos lo conocemos como el sentimiento más puro, o al menos eso nos gusta creer. Yo diría que es también el sentimiento más perseguido. Sí, es el más perseguido, es el que todos se mueren por sentir aun aquellos que dicen no querer estar ni cerca de saber lo que es estar enamorado. A pesar de estar consciente de eso, algo de lo que estoy segura no soy la única consciente, me parece raro hasta de locos lo que veo que pasa en la actualidad con el Amor.

Se preguntarán de que hablo. Bueno pues les explico.

He notado que cada vez con más frecuencia, el mundo se llena de parejas falsas y hechas a fuerza. Cada vez veo más personas que terminan casados con cualquiera menos con la persona que realmente Aman. ¿No les parece de locos que las personas se casen porque X persona les conviene más, o porque ya tienen tanto juntos que lo menos que pueden hacer es casarse, y entiendan que eso es normal y que está bien? Hablan de las relaciones y del Amor como una especie de negocio. Los expertos en la materia de seguro tendrán muchas teorías de porque esto pasa. Yo por mi parte tengo mi propia teoría. Creo que lo que en realidad sucede es que no queremos esforzarnos por el Amor, queremos que  llegue y ya. Que todo se dé como por arte de magia. Queremos un producto ya terminado, que no tengamos que ayudar a construirlo paso por paso. Qué esté listo para desempacar cuando lo encontremos.

Me dispensan los caballeros, pero esto es algo que veo que sucede más en su género. La mujer aguanta, es soporte, hombro… Es como si tuviera un gen que de manera automática la hace quedarse a pesar de cualquier vicisitud. Crece con su compañero y si tiene que sacrificar cualquier meta o sueño personal lo hace y convierte las de su compañero en suyas. Con esto no digo que los hombres no lo hagan, pero desde mi punto de vista es algo más común en las mujeres. El hombre por su parte, siempre está en la búsqueda de esa mujer perfecta, y puede que la tenga o lo haya tenido, pero en su interminable búsqueda nunca se da cuenta  y ahí es cuando termina sucediendo lo que les explicaba al principio. Han sido criados con la falsa creencia de que la mujer correcta, es la que todo lo calla, que no se exalta y que todo lo aguanta, que no tiene defectos físicos, o que al menos no tiene muchos, o que no tiene defectos en general. Y no hay nada más falso, la mujer desde antes de nacer esta defectuosa, de hecho, todos lo estamos. Pero es ahí donde nos perdemos, estar defectuoso no está mal. Para eso es el amor. Para cuando finalmente los cuerpos se encuentren y sus energías vibren y sepan que quieren estar juntos, el uno con el otro puedan irse arreglando, puedan ir creciendo, sanando, superándose juntos. En el mundo no va existir  un lazo más fuerte que aquel que nace cuando dos personas se han superado juntas, donde cada uno a puesto un ladrillo para el castillo del otro.

Queremos ser tan exigentes a la hora de elegir pareja, pero no estamos dispuestos a sacrificar nada. Porque es que, si quieres un hombre inteligente, económicamente estable, enfocado, que además sea soltero y sin hijos, tenerlo trae consigo un esfuerzo y cosas que vas a tener que mejorar (no dejar de ser tu o perder tu esencia). Lo mismo para los hombres. Si la quieres linda, inteligente, independiente, o de cualquier otro tipo debes asegurarte que puedas con eso. Ella va venir con todas esas cualidades y va esperar que las aceptes como ella debe aceptar las tuyas.

El hecho de no aceptar esas cosas en la pareja o en la persona que realmente amamos, son las que nos llevan al camino de estar con alguien, solo porque es lindo o porque  si sabe cocinar, o porque esta persona es la que mi familia quiere, entre otras tantas estúpidas excusas que usamos solo por no arriesgarnos, ser valientes e ir tras  de quien de verdad amamos.

Te casas o entablas una relación con alguien por quien solo sientes cariño, aprecio o agradecimiento. Le das un anillo, una boda como premio solo para terminar usando la infidelidad como primer recurso de escape al calvario en el que tú mismo/a te adentraste por cobarde. Terminas teniendo dos familias. Y todo porque tenías que cumplir con una exigencia social de una sociedad que no va vivir por ti.

Todos somos libres de elegir con quien pasamos el resto de nuestras vidas. Puede que a algunos les haga feliz quedarse con alguien por una de las razones que ya mencioné y no por Amor de verdad.

En fin, no crean todo lo que leen aquí, es simplemente la opinión de alguien con 26 años y soltera. Pero por favor amense de verdad, no por likes o para ser la envidia de la Hater Solterona, o porque la sociedad dicta que debes hacerlo. Amen porque lo sienten.

Mi Mejor Amiga es un Gato.

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Eran a penas las 9:00 A. M. y Miranda y Zoe estaban tiradas en el mueble de la Madre de Miranda, en pleno martes. Ambas llevaban puesto el uniforme del colegio. Ese martes las dos llegaron tarde a la entrada del Cole y el portero ya no las dejó pasar. Así que decidieron irse a la casa de Miranda a pasar el rato hasta que llegara la hora de salida del Cole y pudiesen volver a la entrada para hacer ver a sus padres que acababan de salir de clases.

Por supuesto debían esperar que la Madre de Miranda se fuera a su trabajo. Y así lo hicieron. Esperaron unos minutos escondidas en la esquina de la calle hasta que vieron salir el auto de Valeria, la madre de Miranda. Se pasaron toda la mañana escuchando música y comiendo helado y poniéndole nombres graciosos a sus profesoras no tan preferidas. Conversaron de todo un poco. En un momento les dio hambre de algo más que de helado, y Zoe, quien era la que siempre tenía hambre sin importar hora ni lugar, fue quien primero expresó su deseo de comer algo un poco más salado.

Zoe: -Oye Miranda, ya deberíamos prepararnos, aunque sea unos sandwichitos, ¿no?

Miranda: Umm pues sí. Pero tengo una mejor idea…

Zoe: Ay por favor no me digas que quieres comer tuna, porque te juro que si como, aunque sea un poquitico más de tuna, voy a vomitar.

Miranda: -Ja Ja Ja… ¡Que exagerada eres Zoe! Además, es lo único que hay en casa. A menos que quieras salir a la bodega y que te vean y luego le digan a Mami que estuvimos aquí todo el día y que nunca entramos al cole.

Zoe: -OK, bien. Comamos tuna pues.

Al terminar de comer, durmieron y luego tal y como lo habían planeado, faltando algunos minutos para la hora de salida del cole, ambas se arreglaron y salieron frescas para llegar justo al tiempo que tocaran el timbre. Y así fue.

En la tarde Miranda y Zoe quedaron de juntarse con unas compañeras para poder copiar las clases que se perdieron ese día. Al llegar a la casa de una de sus compañeras lo primero que Miranda notó es que había una Gata. Miranda era fanática de los gatos, eran sus animales favoritos. Tenía una conexión especial con ellos. Mientras que Zoe era una chica más  de perros, no odiaba los gatos pero digamos que no eran su fans. Nuni, que así era como se llamaba la gatica que vivía en la casa de la compañera de Zoe y Miranda, al instante hizo clic con Miranda. Se subió en sus piernas para que ésta la acariciara. En vez de copiar las clases Miranda pasó toda la tarde jugando con Nuni.  Zoe las observaba detenidamente, como deleitándose por aquella extraña conexión de la que su mejor amiga era capaz de tener con lo que, aparentemente, era un simple animal.

Pasado algunos días, por alguna extraña razón Zoe no podía dejar de pensar en ese momento de amor que su amiga había tenido con una Gata. Comenzó a pensar mucho en aquello, lo que también le llevo a pensar que no era normal que Miranda, solo le gustara comer Tuna… Ensalada de tuna, sándwiches de Tuna, Arroz con tuna, cualquier cosa rellena de tuna. Claro comía otras cosas, pero eran cosas muy mínimas y casi siempre terminaban teniendo algo de tuna. También recordó que, hacia cosas muy extrañas, bueno es que Miranda de por si era una chica muy extraña, y es precisamente por eso que eran tan buenas amigas. Pero Miranda, hacia cosas de gatos, si de Gatos. A parte de su extraña conexión con ellos y de que solo le gustaba comer tuna, la comida favorita de estos animales, se la pasaba durmiendo, otra cosa propia de los gatos. Zoe recordó cómo una vez que se quedaron dormidas en el suelo de su casa, Miranda se le enredaba entre las piernas y se pasaba las manos por la cara justo como hacen los gatos. Los días lluviosos eran sus favoritos, aunque se ponía muy inquieta cuando llovía, todo lo que quería era jugar como si fuera una niñata, bueno más bien como si fuera una Gatita. Le encantaba la noche, tal cual si fuera un gato se identificaba con la oscuridad, es como si sus ojos pudieran ver mejor cuando estaba oscuro.

Zoe sacudió la cabeza y sonrió para sí misma, pensó que se estaba poniendo loca o que sus hormonas estaban un poco descontroladas: -Miranda siendo un Gato, ja ja ja ja… creo que tengo que dejar de ver tantas películas de ficción. – Se dijo para sus adentros.

La noche siguiente, era viernes. Las chicas se preparaban para salir a la disco del pueblo. Ellas aun no tenían edad de ir a la disco, pero corrían con la suerte de vivir en un pueblo pequeño donde conocían al portero y no les pedían identificación.

Zoe Y Miranda no se habían graduado de ninguna afamada academia de baile, pero cuanto disfrutaban bailar y lo bien que lo hacían. Cuando bailaban era como si el mundo se detenía solo para ellas. No les importaba si bailaban solas, o si los demás las veían. En ese momento solo existían ellas y la música. Esa noche fue casi perfecta. Se habían puesto sus jeans favoritos y sus zapatos favoritos. Zoe llevaba su pelo rizo como tanto le gustaba y Miranda se lo había laceado, lo que la hacía lucir más hermosa. Tal y como esperaban la pasaron genial y bailaron hasta el punto de quitarse los zapatos. Pero, ya casi al finalizar la noche, ya llegada la hora de irse hubo un apagón en el pueblo, por ende, todas las luces de la disco, así como la música se apagaron. Era algo normal, pero aquella noche todo estaba más oscuro que nunca y como ya era muy tarde quedaban pocas personas en la disco, así que contrario a lo que siempre pasaba, hubo un gran silencio. Miranda grito el nombre de Zoe, ésta respondió, pero no podían verse. En medio de toda la oscuridad, de repente, Zoe observo dos pequeñas luces amarillas que se acercaban a ella, esas luces la hicieron sentir un poco inquieta, porque se movían y parecían dos pequeños focos o más bien como si alguien se le hubiesen encendido los ojos. Los dos pequeños focos se acercaban cada vez más a ella hasta el punto de asustarla, pero justo en ese momento escuchó la voz de Miranda. Se encendieron las luces y Miranda le dijo que salieran. Mientras caminaban Zoe iba muy callada y Miranda le pregunto qué pasaba, a lo que Zoe solo respondió:

 -Tus Ojos-

Miranda hizo una mueca como de disimulo.

 – ¿Qué con mis ojos?

– Son amarillos, o al menos así se pusieron cuando se apagó todo.

Miranda estallo de risa, y le dijo que si estaba poniendo loca.

Se fueron a dormir cada una a su casa y al día siguiente Zoe seguía pensando en ese momento en la disco. Ese momento tan raro la había hecho pensar más en lo mucho que Miranda se parecía a los gatos. Decidió sentarse un rato en su computadora y entrar a las redes de Miranda, y viendo fotos se dio cuenta que todas las fotos que se tomaron por la noche o en lugares un poco oscuros, Miranda tenía los ojos amarillentos, no tan brillantes como la noche de la disco, pero definitivamente no de su color normal que era Miel. Sonaba como algo totalmente ridículo y hasta gracioso. Pero lo cierto es que Zoe no dejaba de pensar en lo mismo.

El Domingo Zoe se fue a dormir a la casa de Miranda, se supone que tenían que estudiar para una exposición que tenían el lunes, pero es claro que es lo que menos harían. Ya acostadas y Miranda dormida, Zoe miraba al techo y seguía pensando en lo mismo. Entonces se empezaron a escuchar sonidos extraños de esos que hacen los gatos cuando están por aparearse y que Zoe odiaba tanto, era precisamente una de las razones por las que no era muy fanática de los gatos. Miranda se despertó porque sabía que a Zoe le asustaban esos ruidos y que la ponían nerviosa. Se levantó y se acercó a Zoe. Le dijo que la acompañara al patio trasero de la casa. Zoe aunque asustada lo hizo. Cuando salieron al patio Zoe observo como uno por uno fueron llegando muchos Gatos, era como una convención gatuna. Estaban todos los gatos de la cuadra y cuidado si todos los del barrio. Estaba boquiabierta, los gatos se cruzaban entre las piernas de Miranda como exigiéndole caricias y ella estaba muy tranquila y sus ojos una vez se pusieron amarrillos y brillantes como aquella noche en la disco.

-No te asustes Zoe, no soy un Gato. Ja ja ja ja. Solo me llevo muy bien con ellos. Y bueno, hago algunas cosas de gatos como comer tuna todo el tiempo y ver a través del alma de las personas, pero, aunque quisiera ser uno no lo soy.

– ¿A qué te refieres con ver a través de las almas de la personas, de que rayos hablas Miranda? Mira que ya estoy bien nerviosa con esta escena gatuna de película de misterio.

-Calmate Zoe. Muchos no lo saben, pero una de las cualidades de los Gatos es que pueden ver a través de las personas. Pueden ver sus miedos, sus pensamientos, su dolor, lo que aman o a quien aman y mucho más. Desde niña tengo estas habilidades. No te había dicho porque no sabía cómo reaccionarias, a muchos esto les parecería algo de locos o ridículo.

– ¡Pero claro que es de locos! Pero te creo. Al ver esto y como todos estos gatos te responden no me cabe la menor duda de que lo dices es cierto. Y de hecho me siento aliviada porque esto aclara mis dudas, ya creía que me estaba poniendo loca.

Continuaron la conversación dentro de la casa, se abrazaron y Zoe le hizo jurar que con ella no usaría el truco de ver más allá de su alma, pues pensaba que no era justo que Miranda pudiera hacerlo y ella no y más aún porque eran las mejores amigas, pero no se pertenecían. Ambas eran fieles creyentes de que su amistad era lo mejor que le había pasado a cada una, pero de que también eran individuos que no debían depender la una de la otra para pensar o hacer algo.

Pasaron toda la noche hablando de aquello y haciendo bromas. Miranda le contó a Zoe todas las veces que la vio llorar y la abrazo sin decir palabra alguna porque ya sabía lo que le sucedía, o todas las veces que la veía temblar las rodillas cuando algo le preocupaba y le preparaba chocolate fundido para calmarla, porque le gustaba mucho.

Miranda prometió no ocultar nada nunca más y Zoe prometió qué aprendería a querer más a los gatos, porque si su mejor amiga de todo el mundo casi estaba convertida en uno, era porque esos animalitos poseían buenas almas.

Miranda y Zoe crecieron y se mudaron en lugares diferentes. Miranda sigue teniendo el mismo amor por la tuna y Zoe por el chocolate fundido. Ambas, viven ahora en mundos diferentes, pero siguen siendo las mismas chiquillas que se volaban las clases y que paraban el tiempo al bailar. Aún no han conquistado el mundo, pero es cuestión de tiempo para que lo hagan.

Continuará…

Agosto 22.

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Bruno Suspiró, pasó su mano derecha por entre su cabello, aquel cabello suave y abundante que tenía. Ese día Bruno iba listo y decidido a confesar su amor. Ese amor que por tanto tiempo había callado.

Bruno siempre fue de pocas palabras. Un hombre simple se podría decir. Era de pocos amigos, su cosa favorita en toda la tierra era estar solo, en toda su vida y ya con 26 años de edad había tenido una única novia. Sus padres incluso llegaron a pensar que le gustaban los hombres. Lo cual le causaba bastante gracia porque la realidad es que había más de una propuesta de algunos Gay del pueblo.

Aquel caluroso día Bruno se sentía con más fuerza que nunca, sentía que aquel día podría decir lo quisiera y todo le saldría bien, a pesar de ser de poco hablar. Era uno de esos días donde uno se levanta sintiéndose como un Batman cualquiera. Había estado enamorado en silencio por muchos años, pero ese día algo le decía que era el momento perfecto para decir todo lo que sentía.

Aquel 22 de agosto, se levantó y como siempre hizo su rutina de ejercicios en el parque del pueblo. Bruno odiaba los gimnasios. No tenía que ir al trabajo porque estaba de vacaciones así que el tiempo que tenía libre durante el día lo iba usar para pensar en la manera más original de llevar a cabo su gran confesión.

Pasó algunas horas pensando en que decir, como decirlo, y en que llevar porque Bruno a pesar de ser solitario y aparentemente frio, era un hombre de detalles y no llegaría donde su amada con las manos vacías.

Pensó y pensó y no se le lograba ocurrir nada. Se paró delante de su espejo para practicar lo que iba decir y de repente pensó que no debía complicarse, que de hecho complicarse es lo que lo había llevado a tener aquel intenso amor que sentía, callado por tantos años.  Llegó a la resolución de que lo haría de la manera más simple y sencilla, llegaría  y le diría dos simples palabras “Te Amo”.

Luego lo abordó la duda de que ropa usaría. Él no era hombre de preocuparse por esas cosas, pero ese era un día importante, quizás el más importante de su vida. Era tanto su amor por ella, que de alguna manera sabia sus cosas favoritas y obviamente su color favorito, que era el Verde Menta. En otro caso Bruno no sabría distinguir entre tonos de colores, pero en este caso él sabía distinguir muy bien. Así que recordó que tenía una camisa justo de ese color, la sacó de su closet y la planchó. Escogió sus jeans favoritos y sus zapatos tennis favoritos. También decidió usar el perfume de olor más suave que tenía, pues por supuesto a su amada le agradaban los olores suaves.

Entre tanto pensar y planear durante todo el día a Bruno se le olvidó que ya eran casi las 6:00 P.M. hora en la que ella se sentaba en el pequeño muelle del pueblo a leer y ver el atardecer. Es que así era su amada, sencilla y simple como él. Se apresuró a cambiarse. Al terminar se vió una vez más en el espejo y se dijo as mismo “Hoy es tu día campeón”

Salió de casa en su motocicleta. Llevaba en mano un libro que había tenido mucho tiempo en casa y que le recordaba a ella, pensaba llevarlo como regalo. Iba conduciendo la calle principal para dirigirse a la carretera que llevaba hacia a la playa. Justo antes de cruzar a la esquina un camión de carga de esos que llevan los comestibles a las escuelas de gobierno apareció de la nada, Bruno tratando de maniobrar en su moto para no ser arrollado se salió de la carretera, de lo que no se percató es que por la vía peatonal iba caminando una mujer que llevaba en sus manos un libro, de cabellera larga y negra. Llevaba sandalias y un vestido con el que el viento jugaba. Bruno perdió el control y no pudo evitar arrollar aquella mujer. El golpe fue tan fuerte que la lanzó a varios metros lejos de donde había sido atropellada. Bruno cayó de su moto, se dio varios golpes y sangraba en la frente, pero lo único que le pasaba por la mente era esa mujer, así que se apresuró a levantarse para percatarse del estado de ella.

La posición en la que ella había caído al suelo la dejó con todo el cabello cubriéndole la cara. Bruno prontamente movió su cabello a un lado para ver quién era y ver si estaba bien. Justo en el momento cuando hizo eso, su día se oscureció. En ese instante supo que ya no era un Batman cualquiera, que de ese día en adelante no se volvería a sentir como lo hizo en la mañana de aquel 22 de Agosto. Esa mujer que estaba tendida en el suelo, era ella, era su amada, no lo podía creer. Con lágrimas en los ojos y voz desesperada bruno le gritaba que abriera los ojos y dijera que estaba bien… Ella lo hizo, abrió sus hermosos ojos café y extrañamente para Bruno, su amada sonrió. Bruno la miró fijamente y le dijo lo que por tantos años había callado: “Te Amo”. Ella respiró forzosamente y le respondió: “Yo también” y fue entonces cuando sus ojos se cerraron nueva vez, pero para siempre.

Bruno no lo podía creer. Ella, su amada, también sentía lo mismo por él.

A partir de ese día, Bruno no volvió a callar ningún sentimiento.  Siguió su vida, como un hombre triste, menos solitario, pero triste. No pasó un día en que no se lamentara por no haber dicho lo que sentía años antes.

El Día que el Mundo se quedó Sordo.

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Read on it.

Ésta es la historia de Violeta, una chica con una gran habilidad. En primera instancia les va a parecer una historia poco común, pero créanme, no lo es.

Prosigo a contarles sin más preámbulo. Violeta era una chica de unos 20 y tantos que a lo largo de su vida había conocido infinidad de personas, podría decirse que su vida era una Aventura constante, emocionalmente hablando (Ven porque le s digo que es una historia común). A Violeta como a muchas chicas de su edad le gustaba hablar. Hablar hasta por los codos, hablar hasta que su cuerpo mismo la mandase a callar al deshidratarse y necesitar líquido para reponerse y por supuesto poder seguir hablando. Pero al mismo tiempo, poseía un gran don. Violeta podía escuchar a cualquiera por horas sin importase que hablaran de Amor, Comida, Políticas, Religión o sexo. (Vaya que soy osada, poner palabras como Religión y Sexo en una misma oración).

Violeta disfrutaba que los demás siempre pensaran en ella para desahogarse, para contarle cómo se sentían acerca de algo o para que los ayudara a tomar una decisión importante (Aun no siendo ella misma la mejor persona tomando decisiones) pero era el hecho de con sus palabras poder ayudar o influir en la vida de alguien más.

Por mucho tiempo, Violeta sintió esto como un regalo de la vida, pues era su pensar que el mundo estaba faltoso de personas así y que de haber más personas con esa cualidad sería un mejor lugar.

No fue sino hasta un día que Violeta disfrutaba de un rico Café caliente, con nada más que azúcar, como le gustaba, que se dio cuenta que al parecer el mundo entero se estaba quedando sordo. Era muy extraño porque la Sordera General parecía atacar solo cuando le tocaba a ella hablar.

Esa hermosa tarde, como todas las tardes de los sábados, Violeta llegó a la pequeña cafetería que quedaba a unas esquinas de su casa. Libro en mano y vistiendo sus jeans favoritos (Pues para tomar su café y poder leer complacida, tenía que estar cómoda) escogió la mesita del rincón que tenía solamente dos sillas, era justo lo que necesitaba, una para sentarse y otra para sus pies. Eso era lo que más le gustaba de aquel lugar, que podía ser ella misma, y también el dueño, Pierre. Pierre era un haitiano que se había mudado al país hacia ya muchos años, que como todos sus compatriotas buscaba la mejoría económica. Siempre tenía historias increíbles sobre su niñez en Milot, un pueblito de Haití. Y claro lo que más le gustaba, los roscones que Pierre ponía sobre su mesa como cortesía de la casa.

Cuando empezaba a leer el libro que tocaba para ese sábado, sonó su celular. Hizo una mueca, como odiándose a si misma por haber salido con el celular en una parte del día tan sagrada para ella. Prosiguió a contestar la llamada, y era una amiga que lloraba desesperadamente, preguntado a Violeta que donde estaba, que estaba tocando la puerta de su casa y nadie salía. Violeta le dio indicaciones de cómo llegar a la Cafetería de Pierre. Una vez llegó se abrazaron y la amiga le contó lo que sucedía. Hablaron por horas de cómo se sentía la amiga hasta que sintió mejor. Al final de la conversación, la amiga le pregunto a Violeta: – ¿Y tú Violeta cómo estás? Violeta, se quedó en blanco por unos segundos, algo le dijo que la pregunta era una de esas preguntas de rutina o de cortesía que decimos a diario, como un buenos días cualquiera. O como cuando estás comiendo tu postre favorito que no te gusta compartir con nadie, y preguntas a quien te acompaña si le gustaría comer una rebanada, solo por ser cortés o educada. Luego de esa pequeña pausa, procedió a responder. Pero algo extraño pasaba. Su amiga no podía escucharla. Violeta trataba de hablar mas fuerte pero no funcionaba. Gritó y nada. Su amiga se fue y la dejó ahí, sola, sin siquiera tratar de ayudarla a entender que pasaba. Agarró su libro y su cartera y despabilada salió a la calle cual loca acabada de escapar del manicomio gritando a todo el que veía, pero todos seguían de largo. Llegó a su casa y procedió a encerrarse en su habitación. Empezó a escribirle a todos sus amigos por las redes sociales, pero lo que pasaba ya le parecía insólito, todos leían sus mensajes, pero no respondían. Es como si todos estuviesen Sordos y Ciegos. Lo peor era que ella los escuchaba, pero cuando era su turno de hablar es como si voz  salía en Mute.

Violeta decidió echarse a dormir porque talvez, solo talvez todo era una pesadilla. Antes de lograr el sueño por su cabeza pasaron miles de ideas locas: – ¿Y si Pierre estaba cansado de darme roscones y me echó algún brebaje en el café? Sacudió la cabeza y hablando consigo misma se dijo: – Violeta, Sabes que los estereotipos no son buenos, son lo peor de la sociedad. El hecho de que Pierre sea de Haití no quiere decir que ande por la vida haciendo brebajes y brujerías raras.

Después de haber pensado en 10mil cosas locas y totalmente improbables, finalmente se durmió.

Al día siguiente, se levantó e hizo su rutina. Incluso hasta cantó mientras se bañaba. Parecía que por un momento se le había olvidado el horrible episodio del día anterior. Hasta que salió del baño y se miró en el espejo. Prontamente recordó todo y en lo primero que pensó fue salir a la calle a ver si en definitiva había sido una pesadilla o era su cruda realidad.

Se vistió y salió. En la primera esquina se topó con una vecina que sin dar siquiera los buenos días la abordó para contarle lo triste que estaba por la muerte de su perico. Dicha vecina no era muy del agrado de Violeta, así que procedió a dar una breve condolencia y sutilmente le dijo que tenía prisa, la vecina respondió con un frio gracias y un adiós. Solo unos pasos después Violeta cayó en la cuenta de que la Vecina respondió, lo que quería decir que la escuchó, lo que a su vez significaba que todo había sido una pesadilla.

Brincó en un pie y siguió su camino. Su día fue normal. Al finalizar la jornada ya entrada la noche llegó a su casa para darse su acostumbrado baño antes de cenar y retirarse a descansar. Entonces fue cuando al salir del baño sonó su teléfono. Contestó. Era aquella amiga, esta vez con una angustia distinta. Violeta como siempre empezó a escucharla. La animó y aconsejó casi por una hora, al final la amiga volvió hacer la pregunta del sábado, ésta vez modificada: – ¿Y tú Violeta, como fue tu día? Una vez más Violeta se quedó en blanco por unos minutos, dudando si contestar si o no. Decidió contestar, pero esta vez fue breve: – Me fue bien, gracias-  Hubo un breve silencio, Violeta empezó a pensar que la escena se repetía, pero unos segundos después, escucho la voz de su amiga contestar: – Me alegro. Bueno ya me voy a dormí. Seguimos hablando mañana. – Violeta respiró profundo en forma de alivio. Sí la había escuchado esta vez y aunque su “Me alegro” fue como el postre que no quieres compartir pero que aun así por cortesía ofreces una rebanada, estaba más que complacida con el hecho de al menos esta vez, el mundo no parecía sufrir de una sordera general.

Violeta aun sentía algo de realidad en su pesadilla. O realmente fue una pesadilla o su nueva forma de contestar con brevedad había curado aquella Sordera Mundial.

 

CHAPALAND.

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El Reloj las 10:00 PM marcó. ¡Por Fin!

Otro día de trabajo y estudio que terminó.

Qué difícil es ser positivo de vez en cuando

Sobre todo, cuando solo hace dos días que tu quincena te pagaron

Pero solo cuentas con los 20 pesos del concho y 50 para comprar algo en el colmado.

Pensando llegar a casa lo más rápido posible para, sí hay agua, ducharte…

Desplomarte en tu cama a descansar, siempre y cuando el vecino no le dé para al Alfa escuchar.

Recostarte, mirar al techo y cuestionarte ¿Por qué me esfuerzo tanto?

Pestañeas y suspiras, te acuerdas que tu caso no es igual que el de Yuleisy

Que tiene grandes chapas, 18 pulgadas de pelo postizo y un enamorado que provoca espanto.

Piensas, piensas y piensas… si de verdad valdrá la pena tanto trabajo pasado

Sí perteneces a una generación que venera lo incorrecto, que enaltece lo mal hecho.

Cierras tus ojos y vuelves a pensar en Yuleisy… En su carro nuevo, en su último viaje

Piensas en sus estados de Facebook… Te ríes y recuerdas todas las veces, que la palabra Viaje ha escrito con B.

¡Conchale! Qué injusta la pinche Vida, ¿No?

Decides dormirte, mañana es otro día… Pero ni en tus sueños puedes descansar

Las chapas de todas las Yuleisy del Mundo te persiguen y te quieren alcanzar.

En el sueño piensas en rendirte y dejarte atrapar. ¿Qué es lo que podría pasar?

Pero no te detienes, sigues y sigues hasta que esas gelatinosas Chapas te dejan y a alguien más se van a cazar…

Te despiertas pensando que ya fundiste, vuelves a reír y te dices a ti misma:

¿Qué diablos es lo que estoy pensando? Yo no necesito nalgas y tetas para en la vida poder triunfar.

El Rey Igle.

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Èsta es la historia de un pueblo pequeño y muy, muy lejano dónde existió un Rey a quién le llamaban “El Rey Igel”. El pueblo de Brütin, cómo ya les conté, era un pueblo pequeño. Su gente era afable y tranquila, y rara vez pasaban grandes cosas con excepción de aquel día.

Era una tarde tranquila y calurosa, otra de las cosas que caracterizaba al pequeño pueblo, el gran calor que hacía. Como todas las tardes los habitantes del pueblo transitaban por las calles realizando sus labores diarias, lejos de imaginar lo que se avecinaba. Aquella tarde un niño que jugaba en las afueras del pueblo con su perrito, alcanzó a ver a lo lejos una carroza con cuatro caballos negros, era tanto el brillo del oro que la cubría que molestaba a los ojos del niño. El perro empezó a ladrar desesperadamente cuál mudo que no puede emitir palabras, cualquiera diría que el Perro presentía que algo malo estaba por suceder. Al ver al perro asustado, el niño protantemente corrió al centro del pueblo. Mientras pasaba corriendo por la calle central, el niño gritaba a todo pulmón: ¡Llegaron cuatro negros, llegaron cuatro negros! Refiriéndose a los cuatro caballos negros que arrastraban la carrroza.

Todos los habitantes de Brütin pararon de hacer sua tareas y se fueron aglomerando en el mercado del pueblo preguntándose que pasaba y a qué se refería el niño. De pronto sintieron las fuertes pisadas de los caballos y cuando pudieron voltear sus cabezas para lograr ver de donde venía el fuerte sonido vieron lo mismo que había visto el niño.

Los caballos frenaron de golpe, la carroza paró justo frente a la multitud. En seguida se abrieron las puertas y unos zapatos dorados salieron primero, cuando salió el cuerpo entero los habitantes quedaron perplejos, es que no lo podían creer. Era la Srta. Froga, la hija del herrero, quién una vez se había ido del pueblo jurando nunca más volver. Pero la Srta. Froga no venía sola, inmediatamente se bajó de aquella hermosa carroza forrada en oro un hombre alto, muy alto, blanco como papel. De pelo negro, tan negro como la tinta. La Srta Froga procedió a presentarse y a presentar a aquel hombre.

– ¿Se acuerdan de mi, infelices? Soy yo, si esa misma. La pobre Froga, la que siempre estaba sucia y solo vestía harapos. Sé que es difícil que me reconozcan porque ya no soy esa. Ahora soy una gran mujer.

Mientras tanto todos seguian perplejos sin poderlo creer. Ella continuaba:

-Éste es mi esposo, Su señor, su Rey de hoy en adelante. Conozcanlo, hagan reverencias a su Rey Igle.

Parecía como si al hablar les hiciera algún tipo de hechizo, pues todos se inclinaron y saludaron al Rey Igle. Inlcuso algunos aplaudieron y vociferaron cosas como: ¡Viva el nuevo Rey!

Prontamente se volvieron a montar en la carroza y se dirigieron dónde la única autoridad del pueblo: El Alcalde. Pusieron dos bolsas con monedas de oro encima de su escritorio y éste sin protestar recogió sus cosas y se marchó.

El pueblo empezó a cambiar, la presencia de Froga y el Rey trasnformaron a Brütin. Pasaron de ser un pueblo dónde no pasaba nada a ser el pueblecito con más acontecer de toda la zona.

El gobierno del Rey Igle tenía pocas reglas, todo lo que se había de hacer era estar de su lado y apoyar las decisiones suyas y de su mujer, la ahora Reyna Froga. Una de sus decisiones fué que todo lo que representara valor para los habitantes debía ser presentado ante el Rey y el decidía con cuales cosas se quedaba y cuales devolvía. Durante todo un día las personas de Brütin tuvieron que hacer una fila para mostrar sus pertenencias: Títulos de propiedad, monedas, pinturas, gallinas, vacas etc… El Rey por su parte les decía que esto no era solo para su beneficio, que esto sería algo que iba hacer crecer el pueblo y que pronto todos serían ricos.

Y así pasaban los dias en Brütin, el Rey y la Reyna esperando cada tarde las ganacias de la cosecha de los campesinos, las monedas con las que llegaban los herreros de lo que habían trabajado en otros pueblos, la carne de los cazadores y muchas cosas más. Pero el pueblo no se quejaba, trabajan incansablemente para su Rey. Por supuesto hubo uno que otro habitante que se quejó y hasta se negó a  regalar su sudor, pero las consecuencias no se hicieron esperar. Quienes tuvieron el valor de negarse a estar del lado del Rey,desaparecieron misteriosamente del pueblo. Y aún sucediendo estas cosas no faltó quién defendiera al Rey diciendo que era lo mejor que había pasado en Brütin en años.

La flamante Reyna Froga no se quedaba atrás, se paseaba por el pueblo todo el día insultando y maltrando a sus súbditos.

Brütin se convirtió en un pueblo callado. Seguían siendo tranquilos, excepto por las noches. El Rey Igel les construyó un bar dónde se regalaba el vino y les dijo que esa era su recompensa por su lealtad. Casi todas sino todas las personas del pueblo se daban cita cada noche a embriagrarse y a jugar juegos de azar.

Estaban en un letardo, no les importaba lo que hiciera el Rey siempre y cuando no se acabara el vino. Con esto vino la prostitución y las enfermedades. Los hombres estaban muy borrachos para trabajar y las mujeres muy enfermas para cuidar de los hijos. Brütin fue desvaneciendo hasta no quedar nada. Los únicos que estaban a salvo eran la Reina Froga y el Rey Igle.

El niño y el perro por su parte siguieron jugando en las afueras del pueblo, siempre con la esperanza de ver llwgar otra carroza pero que ésta vez fuera arrastrada por caballos blancos.

Fin.

Los personajes y nombres en este cuento son ficticios. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.

Perla Vásquez

Perla Vásquez
Blogger y actualmente la administradora de Permava's World.

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