El Amor… todos lo conocemos como el sentimiento más puro, o al menos eso nos gusta creer. Yo diría que es también el sentimiento más perseguido. Sí, es el más perseguido, es el que todos se mueren por sentir aun aquellos que dicen no querer estar ni cerca de saber lo que es estar enamorado. A pesar de estar consciente de eso, algo de lo que estoy segura no soy la única consciente, me parece raro hasta de locos lo que veo que pasa en la actualidad con el Amor.

Se preguntarán de que hablo. Bueno pues les explico.

He notado que cada vez con más frecuencia, el mundo se llena de parejas falsas y hechas a fuerza. Cada vez veo más personas que terminan casados con cualquiera menos con la persona que realmente Aman. ¿No les parece de locos que las personas se casen porque X persona les conviene más, o porque ya tienen tanto juntos que lo menos que pueden hacer es casarse, y entiendan que eso es normal y que está bien? Hablan de las relaciones y del Amor como una especie de negocio. Los expertos en la materia de seguro tendrán muchas teorías de porque esto pasa. Yo por mi parte tengo mi propia teoría. Creo que lo que en realidad sucede es que no queremos esforzarnos por el Amor, queremos que  llegue y ya. Que todo se dé como por arte de magia. Queremos un producto ya terminado, que no tengamos que ayudar a construirlo paso por paso. Qué esté listo para desempacar cuando lo encontremos.

Me dispensan los caballeros, pero esto es algo que veo que sucede más en su género. La mujer aguanta, es soporte, hombro… Es como si tuviera un gen que de manera automática la hace quedarse a pesar de cualquier vicisitud. Crece con su compañero y si tiene que sacrificar cualquier meta o sueño personal lo hace y convierte las de su compañero en suyas. Con esto no digo que los hombres no lo hagan, pero desde mi punto de vista es algo más común en las mujeres. El hombre por su parte, siempre está en la búsqueda de esa mujer perfecta, y puede que la tenga o lo haya tenido, pero en su interminable búsqueda nunca se da cuenta  y ahí es cuando termina sucediendo lo que les explicaba al principio. Han sido criados con la falsa creencia de que la mujer correcta, es la que todo lo calla, que no se exalta y que todo lo aguanta, que no tiene defectos físicos, o que al menos no tiene muchos, o que no tiene defectos en general. Y no hay nada más falso, la mujer desde antes de nacer esta defectuosa, de hecho, todos lo estamos. Pero es ahí donde nos perdemos, estar defectuoso no está mal. Para eso es el amor. Para cuando finalmente los cuerpos se encuentren y sus energías vibren y sepan que quieren estar juntos, el uno con el otro puedan irse arreglando, puedan ir creciendo, sanando, superándose juntos. En el mundo no va existir  un lazo más fuerte que aquel que nace cuando dos personas se han superado juntas, donde cada uno a puesto un ladrillo para el castillo del otro.

Queremos ser tan exigentes a la hora de elegir pareja, pero no estamos dispuestos a sacrificar nada. Porque es que, si quieres un hombre inteligente, económicamente estable, enfocado, que además sea soltero y sin hijos, tenerlo trae consigo un esfuerzo y cosas que vas a tener que mejorar (no dejar de ser tu o perder tu esencia). Lo mismo para los hombres. Si la quieres linda, inteligente, independiente, o de cualquier otro tipo debes asegurarte que puedas con eso. Ella va venir con todas esas cualidades y va esperar que las aceptes como ella debe aceptar las tuyas.

El hecho de no aceptar esas cosas en la pareja o en la persona que realmente amamos, son las que nos llevan al camino de estar con alguien, solo porque es lindo o porque  si sabe cocinar, o porque esta persona es la que mi familia quiere, entre otras tantas estúpidas excusas que usamos solo por no arriesgarnos, ser valientes e ir tras  de quien de verdad amamos.

Te casas o entablas una relación con alguien por quien solo sientes cariño, aprecio o agradecimiento. Le das un anillo, una boda como premio solo para terminar usando la infidelidad como primer recurso de escape al calvario en el que tú mismo/a te adentraste por cobarde. Terminas teniendo dos familias. Y todo porque tenías que cumplir con una exigencia social de una sociedad que no va vivir por ti.

Todos somos libres de elegir con quien pasamos el resto de nuestras vidas. Puede que a algunos les haga feliz quedarse con alguien por una de las razones que ya mencioné y no por Amor de verdad.

En fin, no crean todo lo que leen aquí, es simplemente la opinión de alguien con 26 años y soltera. Pero por favor amense de verdad, no por likes o para ser la envidia de la Hater Solterona, o porque la sociedad dicta que debes hacerlo. Amen porque lo sienten.